El Bajío se ha consolidado como el motor del nearshoring en México. Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes y San Luis Potosí están atrayendo inversiones récord en los sectores automotriz, aeroespacial y de logística. Pero este éxito industrial está creando un desafío monumental: ¿Dónde va a vivir toda la gente que llega a trabajar a estas nuevas fábricas?
Un informe de Tinsa de esta semana revela que el segmento de vivienda media lidera la demanda en el Bajío. Sin embargo, la oferta no está creciendo al mismo ritmo. Los precios de la tierra se han disparado y la falta de infraestructura y servicios está frenando el desarrollo de nuevos proyectos residenciales. El resultado: una creciente crisis de asequibilidad que amenaza con estrangular el propio crecimiento económico de la región.
El éxito del Bajío no puede medirse solo en términos de naves industriales construidas o empleos generados. Un crecimiento sostenible requiere un enfoque integral que incluya vivienda de calidad, movilidad, servicios y espacios públicos. No podemos permitir que nuestras ciudades más dinámicas se conviertan en campamentos de trabajadores sin alma.
Grupo CASGRO, entiende que el desarrollo industrial y el desarrollo urbano son dos caras de la misma moneda. A través de nuestras filiales de construcción e inmobiliarias, estamos comprometidos con el desarrollo de proyectos de uso mixto que integren vivienda, comercio y servicios, creando comunidades vibrantes y sostenibles. Porque el futuro del Bajío no solo depende de las fábricas que construyamos, sino de las ciudades que creemos. ¿Estamos construyendo el Bajío del futuro o simplemente una colección de parques industriales?
Fuente: Grupo Casgro








